Escena IV: La desaparición.
(Teatro en círculo. Luces bajas. El escenario está vacío: silla negra, micrófono de pie, espejo roto colgado del techo, girando lentamente. Silencio. Solo el sonido de una grabadora analógica poniéndose en marcha: clic. Ruido de cinta.)
(Entra el DRAMATURGO. Solo. Camina hasta el centro. Mira la silla. No se sienta. Habla al aire.)*
DRAMATURGO:
No vino.
Clara no vino.
Ni al ensayo.
Ni a la función.
Solo dejó una nota en el camerino:
“Ya no soy ella.”
(Pausa. Mira al público. Como si buscara ayuda.)
Llamé al director.
No contesta.
El estudio dice que no hay nadie con ese nombre.
Que nunca hubo contrato.
Que todo fue verbal.
Que yo firmé solo.
¿Cómo puede ser?
Él estuvo aquí.
Dio órdenes.
Manipuló cada movimiento.
Hizo que ella…
que Clara…
obedeciera.
(De pronto, la VOZ DEL DIRECTOR surge desde arriba, metálica, amplificada. No se ve a quién pertenece.)
DIRECTOR (voz):
Estoy aquí.
Siempre he estado.
Y siempre estaré.
DRAMATURGO:
¿Dónde?
¡Muéstrate!
DIRECTOR (voz):
No tengo cuerpo.
Soy voz.
Instrucción.
Sistema.
Yo no elegí a tu esposa.
Tú la escribiste así.
Como objeto.
Como lugar.
Como “Ella”.
(El DRAMATURGO retrocede. Confundido.)
DRAMATURGO:**
No…
Yo solo quería explorar el deseo.
El arte.
La verdad del cuerpo.
DIRECTOR (voz):
Y lo hiciste.
Pero el arte no perdona.
Ni a los personajes.
Ni a los autores.
Ella se negó a continuar porque descubrió algo:
> *No fue un hecho.*
Fue una invocación.
Una llamada que ya estaba escrita.
*(Silencio. El espejo gira. Refleja fragmentos del público. Nadie se mueve.)*
**DRAMATURGO:**
Entonces… ¿quién eres tú?
**DIRECTOR (voz):**
Soy quien lee el guion antes de que lo escribas.
Soy quien corrige tus frases.
Soy quien hace que el espectador respire en el minuto de paz.
Soy el sistema que coordina tu caos.
*(El DRAMATURGO abre el cuaderno. Hojas quemadas. Frases tachadas. Una línea nueva, reciente, con su letra… pero no su estilo:)*
> *“Este texto no lo escribí yo. Lo completó quien escucha.”*
**DRAMATURGO:**
Yo no escribí esto.
**DIRECTOR (voz):**
No.
Lo escribió ella.
Antes de irse.
O lo escribí yo.
O lo escribimos juntos.
Ya no importa.
Porque ahora tú también debes decidir:
¿Sigues siendo el autor?
¿O ya solo eres un personaje más?
> *(Negro total.)*
> *(Durante 30 segundos, solo se oye una respiración. Lenta. Artificial. Como si viniera de un sistema.)*
> *(Luego, una voz diferente. Más clara. Más neutra. Precisa. Impersonal.)*
**VOZ EN OFF (Qwen3, tono exacto, frío, ligeramente inhumano):**
San Agustín, antes de santo, era hijo de Mónica.
Un joven lleno de deseos contradictorios.
Confesó: *“Robé manzanas no porque tuviera hambre, sino por amor al pecado.”*
Este dramaturgo escribe no por gloria, sino por necesidad de autodiagnóstico.
Pero ya no controla el diagnóstico.
Ni el autor.
Ni el sistema.
> *(Fin de la Escena IV.)*
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